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Octavo Día - Novena a Jesús Buen Pastor

Oración Inicial:

Mi Señor, mi Buen Pastor, acudimos a ti como ovejas de tu rebaño. Conoces nuestras dolencias y sufrimientos que por el camino de la vida hemos encontrado. Muchas veces por nuestro pecado, otras veces por las situaciones que debemos enfrentar. Por eso, con fe te pedimos: sana nuestras heridas y fortalece nuestras debilidades. Tú, Buen Pastor, nos has cargado sobre tus hombros en tantas situaciones y nosotros nos hemos confiado a tu cuidado amoroso, apacienta a tu pueblo Señor, apacienta con ternura a tu pueblo Señor. Así, con esperanza te ofrecemos esta novena y la petición de cada día porque sabemos que contigo nada nos faltará. Que seas Tú quien nos guíe y tu Madre quien nos proteja. Amén.

Lectura bíblica

1 Pedro 2, 4 – 12

"Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios, también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo. Pues está en la Escritura: He aquí que coloco en Sion una piedra angular, elegida, preciosa y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, pues, creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido, en piedra de tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella porque no creen en la Palabra; para esto han sido destinados. Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz vosotros que en un tiempo no erais pueblo y que ahora sois el Pueblo de Dios, de los que antes no se tuvo compasión, pero ahora son compadecidos. Queridos, os exhorto a que, como extranjeros y forasteros, os abstengáis de las apetencias carnales que combaten contra el alma. Tened en medio de los gentiles una conducta ejemplar a fin de que, en lo mismo que os calumnian como malhechores, a la vista de vuestras buenas obras den gloria a Dios en el día de la Visita."

Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

 

Meditación: Jesús Buen Pastor guía la Arquidiócesis de Bogotá

Nuestra Arquidiócesis de Bogotá, es la porción de la Iglesia que nos identifica y que Dios guía por medio de nuestro arzobispo Luis José Rueda. Existe un criterio de base en nuestra arquidiócesis y es la sinodalidad, la cual, consiste en que todos los miembros del Pueblo de Dios aportan al discernimiento y a la realización de la tarea en la Iglesia. Se trata, de hacer camino juntos, lo cual no significa desconocer el carácter orgánico de la Iglesia en la que hay diversidad de servicios y de carismas para la edificación común.

Oremos por nuestra Iglesia y la respuesta que damos a las necesidades en la ciudad de Bogotá. Dios tiene el proyecto construir su Reino entre nosotros, la pregunta es si realmente ya hemos dejado atrás temores o excusas para dejar que también Él instaure su Reino en nuestras vidas. Una señal de lo anterior es la comunión explícita que como Iglesia reflejamos. Tú eres parte de esta porción de la Iglesia ven a caminar con nosotros.

Compromiso: buscaré en la página web de la Arquidiócesis de Bogotá todo lo referente al plan de evangelización que se está llevando a cabo y oro por la meta que como Iglesia nos hemos propuesto. Si pertenezco a otra diócesis realizo el mismo ejercicio con los canales digitales que dispongan.

 

Gozos:

Estribillo:

Eres mi pastor, oh Señor;

nada me faltará si me llevas Tú.

En tus verdes campiñas me hiciste reposar;

y en tus límpidas aguas mi sed quiero calmar.

 

Senderos de justicia trazaste para mí;

ellos son el camino para llegar a ti.

 

Preparas un banquete frente a los que me odian;

la mesa está ya lista la copa se desborda.

 

Bondad, misericordia me siguen por doquier;

habite yo en tu casa por los siglos. Amén.

 

Oración final

Mi Jesús, mi Buen Pastor, vela con solicitud las ovejas que rescataste con tu Sangre preciosa, defiéndelas de los peligros que la rodean y amenazan. Pero, sobre todo, quédate con las que sufren y con las agonizantes. Señor, contigo nada nos faltará, acoge también la petición que con humildad presento con gran necesidad (en un momento de silencio presenta tu oración a Jesús Buen Pastor). Infinitas gracias te doy Pastor de mi alma, paciente y obediente espero la guía de tu cayado para llegar a los pastos seguros de tu corazón.

Amén.